top of page

VIVIR EN PILOTO AUTOMÁTICO : por qué ocurre y cómo salir de él

hace 5 horas
3 min de lectura

Tomas tu teléfono para ver la hora.

Unos minutos después, estás en Instagram mirando la casa de una desconocida, una receta de banana bread y los cinco hábitos matutinos de una persona que parece que ya vivió tres días enteros antes de las seis de la mañana… Pero… ¿qué hora era?


¡Bienvenida al piloto automático!


Todos pasamos una parte de nuestros días en este modo. Y ojo, no tiene por qué ser algo negativo: sin automatismos, tendríamos que pensar en cada uno de los gestos necesarios para lavarnos los dientes, preparar un café o cerrar la puerta de casa.


Nuestro cerebro aprende a asociar determinadas situaciones con ciertas acciones y cuanto más se repiten dentro de un mismo contexto, más fácilmente se activan.


Es práctico, necesario y natural. Pero, también puede convertirse en una trampa !


Cuando el hábito elige por nosotros...


Nuestros hábitos no dependen únicamente de nuestra motivación. También están relacionados con cosas muy concretas: una acción précisa, un lugar, una hora, una emoción o una sensación.


Nuestro cerebro no automatiza solamente gestos. También aprende a asociarlos con un contexto. Por eso, una hora, un lugar, una emoción o una simple notificación pueden ser suficientes para activar un hábito.


Por ejemplo, el sofá puede despertar las ganas de prender la televisión, una notificación nos hace tomar el teléfono y, casi sin darnos cuenta, terminamos en las redes, un día super cansado también puede llevarnos a buscar rápidamente algo reconfortante, especialmente en la comida...

¡Ahí está la trampa!


Así que no, no siempre se trata de falta de voluntad cuando sentimos que es imposible resistirnos a ciertos impulsos, son automatismos !

Caminos que nuestro cerebro conoce bien, a veces demasiado bien!

Y cuanto más los recorremos, más fácil resulta volver a ellos.


El gesto suele comenzar antes de que hayamos tenido tiempo de preguntarnos:

¿Es realmente esto lo que necesito ahora?


La buena noticia es que no hace falta cambiar toda nuestra vida para interrumpir un automatismo. Unos segundos de atención ya pueden hacer toda la diferencia.


✨ Una práctica para volver al presente


¿Por dónde podemos empezar?

Elige un solo automatismo, no cinco, no toda tu vida...


Un gesto sencillo: consultar las redes sociales, picar algo mientras preparas la cena, abrir tus mails al despertarte o encadenar tareas sin hacer ninguna pausa.


Cuando te des cuenta, detente durante unos segundos.

Siente los puntos de contacto de tu cuerpo y toma conciencia de tu respiración, sin intentar cambiarla.

Después, pregúntate:

¿Qué acabo de hacer, justo en este momento?

¿Qué necesito ahora?


Puedes caminar unos pasos, beber un vaso de agua o simplemente quedarte ahí durante unos segundos.

Después puedes hacer exactamente lo que tenías previsto.

Ver el teléfono, comer el pedazo de chocolate, seguir con tus actividades..


¿Qué ha cambiado?

Has interrumpido el automatismo durante unos segundos y aunque termines haciendo exactamente lo mismo, lo harás con mas consciencia..


Y este instante de consciencia ya transformo toda tu experiencia...


Bajar el ritmo no significa hacerlo todo despacio. A veces, simplemente significa detenernos el tiempo suficiente para observar lo que estamos viviendo...


Salir del piloto automático no quiere decir estar perfectamente presente en cada instante. Se trata, simplemente, de darnos cuenta de que nos dejamos ir en la rutina de la vida y que podemos elegir de regresar...


A una respiración.

A una sensación.

A este momento.


Y si quieres ir un poquito mas lejos y experimentar este regreso al presente, te invito a continuar esta lectura con mi meditación Mindfulness en Español en Insight Timer.


Hasta pronto ✨


  





  


Comentarios


bottom of page